Llevaba tiempo sin dedicarle mucho tiempo al blog y de alguna forma es normal. La ingeniería está terminada y no tenia mucho más que aportar. Todos mis apuntes, PEDs, opiniones y comentarios (imagino que muchos ya no aplican) están aquí.
Pero hoy me he dado cuenta que puede seguir siendo interesante compartir temas de interés con la comunidad de la UNED. Al fin y al cabo, pueden ser de utilidad para el futuro laboral al que más pronto o mas tarde tod@s llegaremos.
No cabe duda que la continuidad de negocio a nivel tecnología es un tema en el que tenemos mucho que decir y hoy en particular quiero hablar sobre el 'vendor lock-in'
Seguro que más de una vez a lo largo de nuestra carrera hemos pensado sobre este asunto y es que, cuando todo funciona, la dependencia de un proveedor puede no ser tan importante pero, y si la cosa se empieza a torcer y el nivel de servicio no es el esperado.
Claro que me podéis decir que para eso están los SLA pero también es verdad que tod@s sabemos que la utilidad de un SLA llega hasta donde llega.
No me entendáis mal, los proveedores son parte esencial del trabajo pero creo que desde IT tenemos que hablar claramente de una realidad, cuando una organización depende demasiado de un proveedor se genera una asimetría que juega a su favor.
Por supuesto, también es nuestra responsabilidad gestionar esa dependencia, anticipar escenarios y hacernos la siguiente pregunta.
¿Cuál es nuestro plan si el proveedor no llega a tiempo?
Porque el ‘vendor lock-in’ no siempre se puede evitar, pero sí se debe entender qué nivel de dependencia estamos aceptando y cómo vamos a gestionarlo.
Adjunto una encuesta que he dejado en Linkedin por si alguien se anima a dar su opinión.
Enjoy.
Culex.










